La hinchada del Liverpool vivió una verdadera pesadilla en el partido que su equipo jugó contra el Wolves, veían como el hasta entonces ultimo de la tabla explotaba todas las falencias de su equipo llegando incluso a ganar el partido.
La victoria del Wolves fue merecida, jugó mejor que su rival y sus líneas se vieron en mejor forma, en el Liverpool en cambio se vio a jugadores lentos e incómodos en el campo de juego, ejemplos claros de esta situación fueron Meireles, N'Gog y Kuyt, cuesta mucho creer que Hodgson no se cuenta de la situación y deje en la banca a jugadores como Cole o Babel.
La derrota lo manda al Liverpool al borde del precipicio, está a tres puntos de la zona del descenso, el único camino que le queda para llegar a Europa la próxima temporada es ganar la FA Cup, Carling Cup o la Europa League.