Bayern Múnich se metió en
cuartos de final de la Liga de Campeones sin dejar lugar a las dudas, al golear
en casa al Basilea por 7-0, con cuatro goles de Mario Gómez, que superó el
récord de Dado Prso al lograr el cuarteto en 23 minutos.
El Bayern acabó con el
"matagigantes" que había echando al Manchester United de la
competición e hizo que su derrota de la ida (1-0) se convirtiera en una
anécdota sin importancia.
El Basilea apenas opuso
resistencia ante un Bayern que se hizo respetar desde el primer minuto.
El equipo alemán salió
decidido a enderezar las cosas pronto y acorraló al Basilea en su área con
Arjen Robben, Thomas Müller y Franck Ribery rotando con frecuencia sus
posiciones y con los dos laterales, Philipp Lahm y David Alaba, incorporándose
con frecuencia al ataque.
El primer gol llegó
relativamente rápido, en el minuto 11, cuando Robben quedó solo frente al meta
suizo Yann Robben tras un rebote en la defensa del Basilea.
El holandés definió sin
problemas y el Bayern siguió asediando. En los dos minutos siguientes Mario
Gómez tuvo dos buenas ocasiones de aumentar la cuenta y en el 22 Sommer
reaccionó con una buena parada tras un cabezazo de Müller.
El Bayern tenía la pelota,
mientras que el Basilea procuraba tranquilizar el partido y, muy de cuando en
cuando, buscaba elaborar jugadas de contragolpe.
En el minuto 42 llegó el
segundo gol cuando Müller definió desde el borde del área pequeña tras un centro
de Robben desde la banda derecha. Y en el 44, Holger Badstuber recibió en el
segundo poste una falta lanzada por Toni Kroos y la pasó al centro para que
Gómez hiciera el tercero a puerta vacía.
La eliminatoria ya estaba
prácticamente liquidada cuando los equipos se fueron al descanso, pero el
Bayern no aflojó en la segunda parte.
El segundo tiempo iba a ser de
la dupla Ribery-Gómez. Tres veces los centros del francés desde la banda
izquierda terminaron en goles de Gómez, que así completó cuatro en su cuenta
personal.
El cuarto del Bayern llegó en
el minuto 50, con un remate de Gómez desde el borde del área pequeña. El quinto
lo marcó Gómez de cabeza. Y el sexto, con un remate de zurda desde unos doce
metros.
En las tres ocasiones, Ribery
había hecho lo que había querido con la defensa del Basilea antes de lanzar el
centro. Lo único que le falto hoy al francés fue marcar.
El séptimo lo hizo Robben, en
el minuto 81, a pase de Bastian Schweinsteiger, que entró al campo en 70 cuando
la eliminatoria ya estaba liquidada.
Fuente: EFE