El Inter de Milán y el
Olympique de Marsella, dos equipos a la deriva en sus respectivos campeonatos,
pugnan este martes por un puesto en los cuartos de final de la Liga de
Campeones, su tabla de salvación de la temporada, con ligera ventaja de los
franceses que ganaron en la ida 1-0.
El tanto de Ayew en el
descuento del encuentro disputado en el Velódromo marsellés desequilibró la
balanza del lado de los galos, que podrán saltar al césped del Giuseppe Meazza
con un resultado favorable.
Pero desde aquella noche el
conjunto de Didier Deschamps cuenta sus encuentros por derrotas, lo que le ha
alejado de los puestos que dan acceso a la máxima competición continental.
Mejor le ha pintado al Inter,
que viene de vencer al Chievo Verona, lo que rompió una racha de nueve partidos
sin ganar, siete de ellos con derrota, y hace germinar la esperanza en los de
Claudio Ranieri de lograr clasificarse para los cuartos por tercer año
consecutivo.
Los medios italianos lo saben
bien y por eso han denominado el choque "el partido de la vida" para
el Inter y quizá también será determinante para el futuro de su entrenador, a
quien ya se le busca sustituto.
Situado a 17 puntos de la
cabeza y a 8 del tercer puesto que permitiría disputar la próxima edición de la
Liga de Campeones, se juega la temporada contra el Marsella.
"En el encuentro de ida
disputamos un óptimo partido y no merecíamos perder. Estoy convencido que con
la ayuda de nuestro público podremos ganar. La Liga de Campeones es un
campeonato diferente y pasando este turno estaremos entre los ocho mejores
equipos, por tanto el partido del martes será importantísimo", afirmó el
argentino Diego Milito, autor de uno de los tantos en Verona.
El delantero argentino será
uno de los once de Ranieri, mientras que el técnico tendrá que decidir entre el
uruguayo Diego Forlán y el italiano Gianpaolo Pazzini, aunque este último tiene
más posibilidades de jugar contra los franceses.
Ranieri ha decidido no
convocar al argentino Ricardo Álvarez, quien no parece haberse recuperado de
sus molestias, mientras que el técnico citó al brasileño Maicon, que salió
tocado del último encuentro liguero, como a Andrea Ranocchia, quien también era
duda.
Respecto al partido de ida, el
técnico interista podrá contar con el argentino Esteban Cambiasso, uno de los
mejores contra el Chievo.
Deschamps cuenta con su equipo
de gala y el entrenador sabe que la principal batalla de San Siro será
psicológica. Debe convencer a sus hombres de que, pese a la mala racha, los
cuartos de final son un premio prestigioso que deben buscar ante el Inter.
Valbuena, el atacante más
implicado del grupo, anima a sus compañeros a "tener ambición" y
recuerda que los goles marcados en el descuento, como el que logró Ayew,
"son los que marcan a los campeones".
Otro guiño del destino para
los franceses, Deschamps, que jugó en la Juventus de Turín, nunca perdió en el
Guiuseppe Meazza.
Fuente: Servicios Espn